10 curiosidades de Ámsterdam con las que vas a alucinar

Ámsterdam

No es de extrañar que Ámsterdam sea una de las ciudades europeas preferidas para disfrutar de una escapada. Da igual que puedas pasar tres días o una semana. Tanto da si eres joven como si eres mayor. No importa que nivel adquisitivo tengas. Ámsterdam enamora a todos y todas por igual.

La capital de los Países Bajos es libertad y belleza. Sus elegantes casas de fachadas escalonadas, sus canales llenos de barcos y casas flotantes, sus museos y parques inmensos, sus escaparates y coffe shops. Hay millones de motivos para dejarse llevar por el embrujo de Ámsterdam. 

Pero hoy queremos contarte algunas curiosidades que descubrimos durante nuestro último viaje a la ciudad holandesa, y que seguro te van a dejar con la boca abierta. Antes de nada queremos agradecer a Lorena de Buendía Tours por descubrirnos una nueva visión de Ámsterdam (bajo una lluvia intensa) y por contarnos algunos secretillos que hoy os desvelamos aquí. 

1. El origen de la ciudad

Cuenta la leyenda que Ámsterdam fue fundada por dos pescadores y su perrito tras acabar varados, por casualidad, en el río Ámstel. Vieron la posibilidad de asentar allí a sus familias y poder vender el pescado sin intermediarios y sin pagar impuestos. 

Tras varias inundaciones de la pequeña población pesquera, sus habitantes construyeron una presa o dique (dam en neerlandés) sobre el río Ámstel.

Una curiosidad extra: Ámsterdam se encuentra bajo el nivel del mar. Gracias a los diques y presas se ha conseguido mantener a la ciudad alejada de inundaciones. El punto más alto de la ciudad se encuentra sobre el puente Torensluis, uno de los más antiguos de la ciudad, y bajo el cual se encontraron durante siglos unos calabozos que pueden visitarse en la actualidad. 

2. Su bandera

Una de las cosas que más verás en Ámsterdam es la imagen de su bandera y escudo. Tanto en una como en otra se aprecian 3 "x", que además están  representadas en bancos, farolas, alcantarillas y otros mobiliarios urbanos de la ciudad. 

Existen varias teorias sobre el origen de las tres equis en el escudo de Ámsterdam. Las más aceptadas son dos: la primera considera que las "x" representan las tres plagas que han afectado a la ciudad a lo largo de su historia, a saber, las inundaciones, los incendios y la peste. Por otra parte, hay quien considera que las equis del escudo hacen referencia a las "cruces de San Andrés" en honor al apóstol que fue martirizado sobre una cruz en forma de X. 

escudo

3. El "Rey conejo"

Cuentan las malas lenguas que cuando Napoleón nombró rey de Holanda a su hermano Luis Bonaparte, éste quiso aprender neerlandés en unas pocas semanas. Cuando pronunció sus primeras palabras desde el balcón del Palacio Real en la plaza Dam (un balcón llamativamente bajo), se confundió y dijo que era el konijn ("conejo") de Holanda, en lugar de konink ("rey").

A pesar del desliz, sus súbditos agradecieron su interés por aprender el idioma, aunque algunos malvados le colgaron la etiqueta del Rey Conejo. A los cuatro años su hermano lo forzó a abdicar por tomarse demasiado en serio sus obligaciones como Rey de los Países Bajos. 

4. Su peculiar arquitectura

Si hay algo muy muy característico en Ámsterdam son sus casas y fachadas. Este estilo arquitectónico tan peculiar tiene sus motivos. 

En primer lugar, las casas son estrechas porque durante la Edad de Oro Holandesa los impuestos a las viviendas se calculaban en función del ancho de la fachada. Los habitantes supieron evitar muy bien esta ley construyendo casas estrechas pero altas y alargadas. Hay debate entre cuáles son las casas más estrechas de la ciudad: en Singel 7, Oude Hoogstraat 22 y Kloveniersburgwal 26.

Por otra parte, no es que parezca que las casas están inclinadas hacia adelante, es que literalmente lo están. Por las estrechas escaleras de las casas no cabe nada de nada, así que todas las casas de Ámsterdam tienen un gancho en su punto más alto. A través del rudimentario sistema de poleas se hacen las mudanzas. Bastante entretenidas, por lo que nos contaron. Y cómo cualquier cosa enorme se sube por la fachada, la inclinación evita golpes, accidentes y molestias. 

casa estrecha
casa estrecha
casa estrecha

5. Los albañiles y el queso

Cuando nos contaron este sistema para aumentar la productividad de los trabajadores de la construcción os aseguro que no nos lo creímos hasta que no lo vimos 😳

Resulta que los jefes de las constructoras esconden un queso en algún recoveco de la obra y el primer trabajador que llegue a él, ¡se lo queda! Después de mucho mirar vimos el queso y nos quedamos flipando. Supongo que hay en día es más una tradición que otra cosa, pero nos resultó muuuuy curioso. 

queso

6. ¿Dónde está la línea 8?

Durante la II Guerra Mundial la línea 8 del tranvía fue utilizada por los nazis para deportar a los judíos de Ámsterdam, primero de noche y después a plena luz del día.

Una vez acabado el conflicto se decidió no restablecer esa línea como homenaje a las víctimas. 

7. Los puentes, los canales y las bicicletas.

El cinturón de canales de Ámsterdam está considerado Patrimonio de la Humanidad. Tiene más de 1000 puentes que ayudan a cruzar los más de 75 kilómetros de canales. Si unimos esto a la cantidad de bicis inhumana que circulan por la ciudad, no es de extrañar que cuando los operarios de limpieza sanean los canales, sean bicicletas el objeto que más sacan. El robo de bicis es todo un negocio en la ciudad y cuando los ladronzuelos no saben que hacer con ellas tienen fácil escapatoria. 

Además de bicicletas, en los 382 canales hay unas 2500 casas flotantes, muy curiosas de ver, si tenéis la oportunidad. 

bicis

8. Drogas y prostitución

Los escaparates y los coffee shops son otro de los reclamos turísticos de la capital de los Países Bajos. 

La prostitución es legal en Holanda desde 1999, año en el que se creó una ley que eliminó el proxenetismo e incrementó los controles sanitarios de las mujeres. Desde entonces exhiben sus encantos como reclamo sexual, de manera completamente legal, en escaparates con luces rojas (o azul si la trabajadora es transexual), muchos de ellos en la misma puerta de la Oude Kerk. Las chicas trabajan en equipo, están sindicadas y pagan impuestos municipales por ejercer su profesión. Se estima que hay unas 5000 prostitutas censadas en la ciudad, aunque en los últimos años el ayuntamiento está intentando disminuir el número de escaparates. Y se nota. Desde que estuve la primera vez en Ámsterdam en 2008 hay muchas menos calles del centro dedicadas a este negocio. 

Otro aspecto curioso con respecto a la prostitución y sobre el que mucha gente tiene dudas, es porqué no hay hombres en los escaparates. Resulta que esto se intentó en una ocasión, pero la poca afluencia femenina en busca de sexo de pago, y la presencia asfixiante de medios de comunicación, acabaron pronto con la iniciativa.

Además de escaparates, en El Barrio Rojo encontraréis sex shops, cines porno y espectáculos eróticos para todos los gustos. 

Resulta un poco perturbador ver a las chicas tras el cristal, y aunque tengas la tentación de hacerles alguna foto te recomendamos que te abstengas, por respeto a las mujeres primero, y para evitarte problemas con los guardaespaldas, en segundo lugar. 

En cuanto a las drogas, están en un limbo legal, aunque generalmente toleradas. Podrás comprar y consumir drogas blandas en los coffee shops (dónde no podrás beber alcohol ni fumar tabaco), así como cualquier producto fabricado con marihuana como pasteles o piruletas. Sin embargo la venta o posesión de drogas duras está fuertemente penada y perseguida. 

barrio rojo

9. Nueva Ámsterdam

Una de las últimas curiosidades que descubrimos fue que Nueva York, antes de llamarse así, se llamó Nueva Ámsterdam ya que formaba parte del dominio de los Países Bajos en America. Después de la guerra con Inglaterra, pasó a llamarse Nueva York en honor al duque de York, hermano de Carlos II de Inglaterra. Los ingleses presumían de haber ganado a los holandeses "un huevo por una manzana", al cambiar Nueva Ámsterdam por Surinam. Lo cual luego resultó ser todo un chasco, ya que Surinam se convirtió en uno de los mayores productores de algodón del mundo. Por esto mismo a Manhattan se la conoce como la "Gran Manzana"

10. Las placas en las fachadas

No fue hasta que llego Luis Bonaparte que se instauró la numeración en las calles de Ámsterdam. Antes de ello para diferenciar una casa de otra se colocaban placas como las de la foto, en las que se representaba el oficio del cabeza de familia. Cuando un edificio se derruía se conservaba la placa y se colocaba en la fachada del nuevo edificio. De esta manera se conserva un pedacito de historia en las fachadas de la ciudad.

Una actividad entretenida que os proponemos es ir buscando estas placas e intentar descifrar la profesión que representan. Algunas son evidentes, pero otras... Si viajáis con peques seguro que esto les entretiene largo rato!

placas amsterdam

Hay una cosa que está clara, y es que Ámsterdam hay que vivirla una vez en la vida (como mínimo). Nosotros llevamos dos y pensamos repetir. Una ciudad vibrante, en la que se respira marihuana en cada esquina y libertad a porrillos. 

Seguro que nos dejamos algún dato curioso por ahí. ¿Nos lo cuentas en comentarios?

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